Cada vez las noticias se generan más deprisa. Cada vez los comportamientos de los políticos son más imprevisibles y cada vez se hace más difícil plasmar opinión día a día. En nuestro municipio lo que ayer valía mañana se convierte en sorpresa y pasado gira 180 grados, sin que sepamos muy bien por qué. Por eso se hacen necesarios los días de la reflexión.
El cese de Reyes Maestre ha supuesto un cierto reagrupamiento del voto socialista en favor de la actual opción. Los que ayer criticaron la moción de censura desde dentro ahora aplauden el cese del "cesado". La familia socialista comienza a tener algo en común. Grupos de izquierda abstencionista piden el cese de Carlos Penit para volver a agruparse en el voto útil del socialismo. En fin, lo que ayer olía a cadáver tiene margen de acción y el vértigo electoral abre muchas incógnitas en el electorado izquierdista. Situación que podía perjudicar y mucho a terceras vías dentro de esta opción, como es el MIA.
En el Partido Popular encontramos solidez en torno a su liderazgo. Sin embargo necesitan ese voto de castigo al socialismo para acceder a una mayoría absoluta real. Ya que serán ellos contra todos. Para ello el contacto con las bases, la tarea de calle, la comunicación del equipo con sus electores naturales y posibles, el puerta a puerta se hace imprescindible. De lo contrario el votante vuelve a sus espacios naturales y como dicen la cabra tira al monte.
Ante esta situación se augura un cuerpo a cuerpo directo entre las dos grandes formaciones el día de las elecciones. El que mejor sepa mantener su electorado y arañar votos del otro será el más beneficiado.
Por lo demás este humilde equipo les abandona durante una temporada. Han sido 36 colaboraciones hablando de lo menos divino y de lo humano, de los placeres culinarios y de nuestros tristes políticos.Lo hicimos solos, con muchos enemigos y muy escasos amigos, con muchos incidentes inconfesables y muy pocas alegrías.
Por lo demás ha sido un placer estar a su servicio y por el momento cortamos la comunicación a la espera de tiempos mejores.
La fiesta terminó no se olviden el champagne.