miércoles, 29 de diciembre de 2010

La carta.

A su Ilustrísima Señoría:

           A estas alturas del año, entiendo que el expediente ya está terminado. Los resultados finales son desoladores. El instrumento utilizado, como casi siempre, ha sido un vacío legal. La monetarización de los aprovechamientos urbanísticos ha sido usada de forma perversa y muy alejada del espíritu de la ley. Quizás el legislador debía haber previsto el hueco, la utilización torticera de nuestros gobernantes.

La cuestión consistía en vender a la baja la cesión que correspondía al Ayuntamiento por cada una de las actuaciones urbanísticas en el municipio. El 5% de suelo que debería utilizarse para dotaciones o infraestructuras del municipio era sustituido por pago en metálico. Ya era incierto que la nueva infraestructura no fuera necesaria para la población, pero lo más reprochable era el precio de la monetarización. El Consistorio ponía un precio muy por debajo del valor del suelo. Obviamente el propietario abonaba de forma inmediata y con total alegria. Al fin y al cabo pagaba un precio por metro cuadrado muy inferior al del mercado e incluso al catastral. La segunda parte consistía en entregar un maletín por un valor cuanto menos igual al de la monetarización. Y en esas Señor mío, se basó el enriquecimiento meteórico de nuestros democratas locales.

Destaco la incompetencia, más o menos intencionada para constituir un inventario de bienes fiable, seguro y que pudiera dar en cada momento cuenta concreta de que bienes y su valor eran propiedad del municipio. Las administraciones se han negado a vigilar sus bienes y serán las generaciones futuras las que pagarán esta omisión.

De la misma manera, he podido comprobar como en cada actuación urbanística local se escondía un beneficio para una familia de ámbito regional de distinto signo político al del partido gobernante en el municipio. Es decir si el pelotazo urbanístico lo protagonizaba un Alcalde de izquierdas, como propietarios se beneficiaba algún familiar de un político regional de derechas. Extraños amigos agrupa la corrupción.

No me atrevo su Señoría a proponer posibles soluciones ya que el problema afecta a empresarios, políticos y comerciantes, así como a la opinión pública en cuento afectada por una crisis económica de proporciones mastodónticas. Por ello, solo puedo apostar por medidas de prudencia, pero creo que ese cometido escapa a mis funciones.

En resumidas cuentas, proximamente le enviaré el expediente con nombres, apellidos y datos tanto económicos como judiciales. Espero la información le sirva para algo.

Atentamente.

martes, 28 de diciembre de 2010

Los Fontaneros.

George Bush en su campaña política habló de Joe el fontanero. Mediante el individuo, el Presidente de Estados Unidos pretendía ofrecer una imagen cercana a los profesionales o autónomos del republicanismo. Aún puedo recordar a aquel tipo aparentemente simpático refrendando al belicista presidente.Pero no es de este tipo de fontaneros de los que vamos a hablar en estas páginas.

Gonzalvez de la pedaleda en muy poco tiempo se transformó en uno de los pueblos más corruptos de la península. No se trataba de izquierdas o derechas, ni de conservadores o progresistas, ni de libertarios o liberales, se trataba de una casta de personajes políticos que nunca perdían comba, que las siglas de sus partidos les importaban un comino y que no dudaban ni un momento en cambiar sus afiliaciones o su voto según que el caudal del dinero corriera para una u otra orilla del río público. No se cortaban: "A río revuelto ganancias de pescadores". En esos menesteres tan lucrativos se encontraron que los supuestos fiscalizadores del erario público no ganaban para sustos. Un juez llegó a decir en una cena privada: "Sí empiezo por Gonzalvez no queda sin trajes a rayas ni el Conserje del Ayuntamiento". ¿Sería verdad? Se preguntaba una población entre consternada y alucinada por el morro de sus representantes públicos.

La opinión pública quería saber. Que es lo mismo que decir que vivía su particular visión de la justicia. No le importaba sobremanera lo que le robaban. Lo que quería conocer era quién era quién en cada momento y a quien pillarían en la falsedad más escandalosa. Entre el cotilleo y el dedo acusador de la reprobación se movía el particular castigo que querían para sus políticos deshonestos.

Dado que el poder legislativo, el ejecutivo y el judicial fallaban de una forma tan escandalosa. Comenzaron a emerger una pequeña maraña de mercenarios semiprofesionales a los que llamaron: Los Fontaneros.

Ex políticos, Gestores, antiguos funcionarios de justicia, picapleitos, ex policías, funcionarios a doble jornada, apesebrados cabreados, cargos de confianza mutantes que ahora lo eran y poco después no,periodistas y algún que otro cura formaban un elenco de fontaneros que podían saber todo lo que interesaba de las alcantarillas políticas y lo vendían a buen precio.
Seguimientos, investigaciones patrimoniales, escuchas y grabaciones telefónicas, captaciones, entrega y custodia de documentación comprometida. Durante un tiempo aquella población bajo las aceras contaba con un mercadillo confidencial.

Los representantes políticos se sentían acosados. Podían aguantar las denuncias, los insultos de los minoritarios grupos de vecinos que los abucheaban,pero lo que no podían aguantar era la desconfianza en los actos públicos, la mueca burlona de los inversores y los chistes de sus superiores políticos a costa de sus expedientes.

Un día un alto cargo de la administración decidió que lo de los fontaneros debía terminar de una vez por todas.

lunes, 27 de diciembre de 2010

El ruido de fondo.

- Te lo puedo volver a explicar.
- Sí, pero más despacio.
- Vamos a ver. Agrupas las tres fincas, las ofreces en subasta. Montas lo que te de la gana, un circo, una infraestructura o un lumpanar. 
- Vale, lo llevo al registro y anoto la agrupación. El concurso lo aprobamos en el pleno del próximo mes y obviamente adjudicamos a quien nos digas.
- Vamos bien. Entonces cuando el negocio se cierre. Segregamos las fincas en dos. Dos tercios para el adjudicatario y un tercio para nosotros.
- ¿Pero eso es legal?
- Tú tienes mayoría absoluta.
- Sí.
- ¿Para qué la quieres entonces?
- ¿Quienes serán los testaferros?
- Yo puedo contar con unas seis personas físicas y jurídicas.
- Son de fiar.
- ¿Soy yo de fiar?
- Vaya, esto es mejor que lo del tres por ciento catalán.
- Mucho mejor y más limpio.
- Si se plantean problemas, denuncias, acciones judiciales.
- Tranquilo. Primero que se quieran mover los juzgados se habrá terminado tu vida política. Como decía Franco en la administración existen dos expedientes, los que se solucionan solos y los que ya se solucionarán.
- Por mí no hay problema. Mañana quiero que me expliques los porcentajes de la tarta.
- Mañana, pero tú también debes aportar gente.
- Imperativos de la democracia.
- Sí, imperativos de la democracia.
- Hasta pronto.
- Hasta mañana.
- Cierra la puerta cuando salgas. Haz el favor.

El silencio impregnó el despacho de la autoridad que permaneció sentada mientrás la puerta se cerraba. Resultaba curioso que la conversación hubiera transcurrido con las puertas abiertas y ahora que nada se podía escuchar su única preocupación fuera cerrarlas. -Serán las paradojas de la función pública-pensó nuestro personaje. Volvió a entegrarse a las tareas cotidianas.

El Policía jubilado sabía que la grabación no había sido buena. Una serie de interferencias distorsionaba las voces y en algunos momentos parecían perderse, como si de murmullos se tratara. No le importó, podía limpiarse el ruido de fondo. Esta no era una prueba pericial, no se necesitaba para ningún juicio. El cliente lo único que quería era saber y el improvisado agente se lo proporcionaría. Meticulosamente escribió la fecha en la carátula de la cinta y la archivo junto a las anteriores. La verdad es que en poco tiempo había acumulado una buena información para su cliente. Llegaba el momento de subir los precios. El hacía un trabajo muy especial y no debía someterse a los vaivenes de la crisis.

jueves, 23 de diciembre de 2010

El discurso de la dimisión.

Supongo que nosotros también tenemos corazoncito, que también nos estremecemos ante los actos nobles de la noble gente. Supongo que aprendimos en los peores colegios, el fino arte el camaleonismo, de la insidia y la traición, como hacerte cambiar de opinión en un periquete, en una décima de segundo. Interpretamos el papel que queráis: Hoy podemos ser Otelo, mañana Don Quijote o si os quedáis más tranquilos Sancho Panza. Ya no nos conformamos con ínsulas, ni baratarias, ni caras.Lo queremos todo. Si te gusta la biología, desplegamos de la misma forma nuestros encantos: el pavo real, la serpiente, el león o el tigre y si nos das dos monedas más incluso el domador. Ningún animal, ningún personaje de circo nos es ajeno Podemos transformarnos en cualquier cosa  Aunque solo lo haremos por ti. Pero...¿Acaso pensabais que actuaríamos de otra forma. ¿No fuimos los más guapos? ¿No proyectabamos todos vuestros deseos e ilusiones? ¿No prometíamos mejor que nadie? Entonces, ¿Porqué no robaros la esperanza?.

Supongo que no comprendereís estas palabras. Es lo que hay y no damos para mucho más. Usted pensaba que firmaba un contrato con nosotros, que establecíamos una relación recíproca. Se equivocaba. Esto no tiene valor jurídico, no hay relación sinalagmática, son condiciones generales llenas de letras pequeñas, de silogismos y frases ininteligibles. Usted se limita a firmar y nosotros ya haremos lo que nos da la gana. Que quiere un programa, nosotros le ofrecemos un programa. Que quiere un proyecto nosotros le proyectamos todo. Que quiere una licencia, primero pase por caja. Que ha conseguido un coche, nos lo paga. Que quiere aprender artes y oficios, joder, pues búsquese un maestro. Que no lo encuentra, nos los dice, adelante su jornal y nosotros intermediamos. Eso sí las quejas del servicio al maestro armero. Así de claro y así de fácil.

Pero esto no es lo peor. Ahora viene el Jefe y me dice que me pire, que ya no valgo para esto, que dimita. Queda claro, la pata la mete él, yo pago los platos rotos. La decisión no me correspondía, la responsabilidad sí. Todos tan contentos. Yo desaparezco de la escena política hacía un exilio dorado, hacía un destino mejor remunerado y todos respiramos tránquilo. Mi jefe ha demostrado que ha tomado medidas contra el corrupto. O sea yo, yo que no he visto ni la décima parte del negocio. Vale, yo lo asumo. Me lo fumo, lo consumo y lo gasto. ¿Cual es mi cámara? La verdad que tengo un hermoso perfíl.

En eso estamos. Más lo que más rabia me da...que sea yo quien da la cara. Claro Manolito, sin confesión no hay redención. Sin inmolación pública no se produce la catarsis. No basta con desaparecer a la francesa. Chavalito sales a los medios y sueltas un discurso. El arrepentimiento, la presunción de inocencia, lo dificultoso de nuestras decisiones....que se yo. Todas esas cosas que quedan tan bien. Si un buen discurso nadie se cree nada. ¿Lo entiendes, no?

De esta forma, aprovecho para fecilitarles las navidades y les indico que este es mi discurso de dimisión. He aprovechado la sesión plenaria por cortesía de mi Alcalde para indicarles que a pesar de todo fuí un hombre bueno.
Hasta pronto mis queridos votantes.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

El audi A8

En aquellos tiempos el pueblo se asombró ante la aparición del coche. "El Audi A 8" llegó y deslumbró. La gente se había acostumbrado a algún Mercedes de gama antigua, algún BMW gama media. Coches que catalogaban de segunda mano o algún enteradillo lo explicaba alegando que los traían de Alemania a precios adsequibles o en algunos casos, incluso, decían conocer que los robaban y luego los vendían muy por debajo de su precio. Habladurías.

El Audi no circulaba, flotaba. Los envidiosos de turno lo admiraban con cara de escépticos." No es para tanto, comentaba un vecino". " La verdad que sí", le contestaba otro vecino y el automóvil torcía a la izquierda sin que los espectadores pudieran intuir quién conducía aquel tanque protegido por la opacidad exterior de sus cristales ahumados. Algún privilegiado consiguió contemplar la bajada de una de sus ventanillas y como si de un auditorio se tratará le golpeó un aria de ópera a todo volumen. ¿Verdi, Puccini, Vagner? Que más daba si aquel individuo desconocía aquella música. El sonido tan perfecto le desconcertó y cuando quiso mirar al interior el cristal de la ventanilla había subido. Otra vez sería, pero todo el mundo quería conocer al propietario de aquel vehículo.  

Aquella maravilla se encontraba aparcada frente a sucursales bancarias, frente al Ayuntamiento, en la puerta de domicilios conocidos por ser la casa de constructores. Siempre aparcado en estos lugares, pero nunca en movimiento cerca de ellos. Como si formara parte del atrezzo de aquellos lugares. Como si fuera un bien colectivo que perteneciera a esa clase adinerada o de nuevos ricos. A pesar de ello, nadie entendía que ocurría cuando se ponía en circulación. Nadie veía subir a los ocupantes, nadie podía observar como montaban los conductores. Un agujero negro en el espacio, un salto temporal en el tiempo, nada. Aquel coche parecía que se condujera solo.

Ah, si supieran ustedes los bellezones que a altas horas de la madrugada salían del interior. Un interior con asientos forrados en cuero negro, un volante de madera, un interior a medida para nuestro personaje. Rubias, morenas, bajitas, rechonchas, con falda, sin falda, algún abrigo de visón. Un muestrario de mujeres que para sí quisieran los jeques árabes. Pero claro esto era muy secreto y no podía verlo cualquiera. Si les digo la verdad, yo no me hubiera montado en ese coche.

La rumorología sobre el cochecito circulaba de boca en boca. Nadie ofrecía un versión creíble del asunto. Todos se empecinaban en todo tipo de teorías. Y claro, como no, triunfaron las malas lenguas. Que si era del Alcalde, que si podía ser fruto de un intercambio de favores, que si pertenecía a la mafia, que si un coche de empresa de alto ejecutivo. Vamos a Ver, Señores, ¿Ustedes saben lo que es un A 8? Ustedes no tienen ni puta idea. Ese coche no está al alcance de cualquiera. Su suspensión, su velocidad, la calefacción repartida y sincronizada por cada uno de sus asientos, su Secretaria de voz, dándole los buenos días. Su control de maletero para evitar sorpresas de roturas o  golpes de equipaje. Su compromiso con la naturaleza para que los ecologistas no se quejen. Todo eso y mucho más. Ese coche no pueden comprarle por que sí. Entonces, ¿Para qué preguntan? ¿Qué más les da de quien es ese coche? Ustedes cobran mensualmente sus nominas. Sí, pues eso.

Todas esas razones y unas cuantas más le corrían por la cabeza a nuestro personaje cuando aparcó el Audi en el aparcamiento VIP del casino y cerraba las puertas con su mando a distancia. "Pringados" pensó para sus adentros y cambió unas cuantas fichas para buscar fortuna.

martes, 21 de diciembre de 2010

La primera dama.

Detrás de todo político hay una gran mujer. La futura primera dama proyectaba su imagen en el espejo.No sabía si su lozanía, su figura esbelta, el rictus de sus labios o simplemente su sencillez,le habían empujado, proyectado a los brazos del futuro mandamás del municipio. Después de todo, aquel pueblo sufrió el peor muestrario de dirigentes que los vecinos podían soportar. Amantes de lo ajeno, aventureros de la especulación, traidores programáticos, esforzados publicitarios. Nadie importante, nadie con la suficiente relevancia como para pasar a la historia. ¿Por qué su hombre no podría ser uno de los elegidos?
Mientras alisaba sus largos cabellos pensaba en todo aquello que no pudo disfrutar de niña. Los tiempos cambiaban a toda velocidad. ¿Quién podía imaginar las ventajas que pueden aportar un visa oro? La de vestidos, faldas, calzado que podría comprar a partir de ya. ¿Cual de todas sus amigas, le reprocharía algo una vez en el poder?¿Quién....? Una larga de fila de pelotas dorándole la píldora, aclamándola como si fuera una pop star. Podía oír los aplausos, sentir los aplausos. Sería divina, una acompañante fuera de serie, la créme de la créme.

Nadie podía poner en duda lo acertado de su elección. Después de todo conocerle fue fácil. No tuvo más que encontrarle en un acto público, hacer un apartado, llevar muy lentamente sus labios a su oído y regalarle con las palabras que el hombre esperaba oír toda su vida. Le atacó de frente, sin concesiones, de forma cruda y directa. A los dos días descansaba en sus brazos y se fraguaba una de las parejas que revolucionaría la vida de nuestros lectores. Aunque eso lo contaremos en un capítulo posterior.

De repente, en el fondo de su cerebro se encendió una pequeña alarma. ¿Puedo permanecer impasible ante la imparable ascensión de mi amado? De un golpe se agruparon millones de ideas, proyectos, pactos de gobernabilidad, ceremonias fastuosas, eventos que se recordarían por los tiempos de los tiempos. Él y ella abrazados. Él y ella pisando fuerte sobre el suelo del poder, bailando un vals eterno por los pasillos del poder. Él y ella.

Un momento, el lápiz de labios se cayó de sus manos. Él y ella o ella y él. Un vals eterno, ¿Dónde pondrá eso en mi futuro contrato? Contó de forma rápida la diferencia de edades y evaluó aquello que hacía un segundo se le escapaba de sus devaneos. La fidelidad.

¡Qué tesoro tan escaso la fidelidad!

lunes, 20 de diciembre de 2010

20-12-2010

La satisfacción sexual se obtiene de maneras muy diversas. Conozco todo tipo de contactos, anales, orales, vaginales. Allí donde hubo posibilidad de exploración. Allí estuve yo. Cuando vienen buscándote, no quieren lo normal, lo cotidiano. Eso lo tienen en su casa. A mí me buscan para cruzar la frontera. Recuerdo una diputada que me pidió lluvia dorada y jamás comprendí la expresión de alucinada que mostraban sus ojos. Extraños tipos los políticos. 

Como decía, los polvos pueden ser de muchas clases, rápidos, potentes, suaves, lentos, de dominio, de sumisión. En unos los humanos nos sentimos demonios, en otros parecemos hormigas y en solo en casos muy contados, con los dedos de la mano, aparece el polvo con alma. El polvo del amor, lo que llaman hacer el amor. Este ejercicio se práctica con muy poca frecuencia. En la mayoría de las ocasiones follamos con la cabeza, con la mente guiando nuestros pasos. Entonces, siempre encontramos un adjetivo para definir lo que hemos conseguido, como hemos triunfado. Sin embargo, de lo que hablamos es del sexo con alma. Pues bien, no se si será el alma, pero lo que si se produce es un absoluto desconcierto. Por que no controlamos nada, todo nos sobrepasa y al final, la muerte súbita, el orgasmo de tu vida.

No se si serán mi ojos azules, mi complexión atlética. Quizás mis metro ochenta de estatura o tal vez mis veintidós centímetros. Lo cierto es que he abandonado al ciudadano de a pie. No maneja grandes cantidades de dinero, no aporta cash, como lo llaman ahora. Yo solo trato con autoridades y a ser posible líderes. Esa es mi especialidad y en eso me he forjado. Una dieta sana, ejercicio, toda clase de ayudas extras y vaya si soy uno de los mejores. Nadie me conoce. Nadie sabe que existo. Preguntenles por mí, a ellos. Nadie le responderá. A los efectos me consideran una leyenda urbana y así debe continuar.

La seguridad acompaña mis actos. Por ejemplo el 1 de Diciembre de este año, pude contemplar a un aprendiz de detective fotografiando a uno de mis clientes. Realice dos llamadas telefónicas y mis amigos se pusieron en marcha. El secreto y la seguridad es una de las claves de mi negocio.

Una vez , en un pueblo de Madrid. Nos llamaron a dos de nosotros. Se habían celebrado unas elecciones y repartido el pastel, tanto la futura oposición, como el gobierno. Cada uno quería lo suyo. Esa noche, nuestros anfitriones cerraron las dependencias municipales a cal y canto. Eso sí, se hicieron rodear de un número de fieles policías para que nadie molestara. Los muy depravados llevaron a sus mujeres y comenzó la fiesta. Alcohol, drogas, juguetes, de verdad que esos sujetos valían para la política. La orgía degeneró hasta la extenuación. A las cinco horas, mi compañero tuvo que salir hacia urgencias. Algunos ya presentaban moratones. Yo debía resistir, en ello me jugaba mi prestigio y creánme que repartí. Le dí a cada uno lo suyo, como me pedían. Al fin y al cabo ha sido uno de mis mejores trabajos.

Días después, les observe en un acto público. Discutían como locas, se reprochaban la medalla de la honradez, por que cada uno pensaba que tenía más derecho a llevarla que el otro. Sus caras desencajadas me recordaron aquel día. Ni por un momento mostraban su verdadero rostro, el verdadero dolor, la delgada línea del máximo placer y la rabia. Se presentaban ante la ciudadanía como lo que eran, un divertido grupo de actores consagrados.

viernes, 17 de diciembre de 2010

El pueblo.

El pueblo. Un núcleo pequeño de aguerridos políticos en el borde de la meseta central. El tamaño de la ciudad ideal, ni muchos ni pocos habitantes, los justos. En el renacimiento Florencia aglutinaba un magistral plantel de artistas y mecenas que trabajaban por la excelencia de las bellas artes. En nuestra población y en un número similar, todos querían ser Alcaldes, Concejales o por los menos funcionarios. Nadie, ni un solo habitante se perdía las vibrantes tertulias de los cafés, de la sala de espera del médico o del mismo pleno municipal. Todos los partidos políticos contaban con un importante activo de afiliados.También existía un grupo activo de votantes que según corriera el aire o su estado de ánimo cambiaban de casa común o se creaban la suya propia o cada votación se reiventaban a si mismos. Estos decidían los sucesivos gobiernos y se convertían en los jueces del asunto. 

El clima, continental por supuesto. Bueno, con el cambio climático un poco tropical. Entre otras cosas por que contaba con un poderoso sector demográfico que le encantaba beber. Cuando el Ángel llegó al pueblo lo comento a sus acompañantes. "Me encanta, un pueblo de viejos y borrachos en el que todavía se puede pasear". Los bares se llenaban de hiperactivos ciudadanos que lo mismo se explayaban sobre la física cuántica, que eran expertos economistas tanto en las magnitudes macroeconómicas como en las micro, si es que en estas había magnitudes. Luego podíamos observar al colectivo del arte, músicos, escultores del pelo, tiradores de cañas, calcetistas, dramaturgos y por supuestos los poetas. Los poetas eran una raza a parte, un poderoso foco de atención. "El Ángel caído con las alas de plomo", "chocho de hierro, tu corazón es como una big-bang" perlas como estas formaban parte de la música cotidiana del municipio.

Los olores se entremezclaban cual zoco árabe. Su potencia, proporcional a la empresa colindante que le tocaba contaminar. Según la temporada se pasaba por una paleta de pestilencias químicas a cada cual más sabrosa. Cuando llegaba el olor natural del estiércol constituía un descanso a las sufridas fosas nasales de nuestros habitantes. 

Eso sí, cuando llegaba el veranito, el pueblo se llenaba de numerosas terrazas. La vida cobraba otro ritmo y muchos hacían vida nocturna para olvidarse de los problemas cotidianos. En esos momentos podías caminar de un lado a otro del pueblo, que forzosamente te veías obligado a saludar unas cuarenta veces. Cuando bajabas la mano insultabas para dentro a tu vecino y el saludado en cuestión, tres cuartas de lo mismo. La verdad es que todos nos queríamos muchos. Nacimos así de simpáticos, pero no, no se puede llamar cinismo.

Además, como todas las buenas villas, el destino nos regaló una pequeña comunidad de ricos. A sí, los ricos que buenas personas. Poquitos, pero muy buenos. Especialmente cuando el calendario señalaba algún buen negocio. Entonces se les veía entre los humanos. Pero bueno de ellos, ya hablaremos en otra ocasión.

jueves, 16 de diciembre de 2010

La década de las oportunidades

Todos navegaban en riqueza, todos casi millonarios y el ladrillo continuaba dando beneficios. El motor económico lo llamaban. Nuestro personaje cerró una más de sus operaciones lucrativas. Compraba en contrato privado y vendía antes de elevar a público. En medio ganaban los agentes implicados. Los precios se multiplicaban por momentos. Se respiraba un aire plácido, un aire de especulación y los pulmones se dilataban sin miedo.

Aquella mañana todo se pactó, solo faltaba un pequeño detalle. Nuestro amigo debía pasar por su oficina bancaria y preparar seis mil euros en metálico. Ni un euro más, ni un euro menos, la cantidad suficiente que se perdería entre choques de manos y palmaditas en el hombro. Que más daba. si al final todo se multiplicaba por dos o por tres en muy poco tiempo. 

Así era el pueblo de Gonzalvez de la pedaleda. Hoy diez mil habitantes, mañana veinte mil y el plan general de ordenación urbana continuaba sumando. Nuestro personaje preparó el mejor de sus maletines, un maletín de cuero repujado en Ubrique. A las doce de la mañana no tenía nada más que pasar por su oficina bancaria y le tendría preparada su cantidad. Eran otros tiempos y determinadas cantidades debían prepararse con aviso previo.

Aquella mañana paseó pacientemente hasta llegar a la sucursal. Dentro le saludaron como a un campeón. Por un momento parecía que toda el personal le estuviera esperando, hasta el Director le dedicó un guiño cómplice. Después de todo vivíamos un momento de oportunidades y nadie podía perder comba. Los billetes se podían oler, nuevecitos y agrupados se deslizaban entre las manos del oficinista, hasta que llegaron a la cifra mágica, la cifra pactada y tanto el receptor como el emisor se miraron como si estuvieran practicando un rito mágico.

El sol cegó los ojos de nuestro personaje. Fue poco antes de que un BMW  se parara delante de sus narices y un grupo de albano kosovares le proporcionara una pequeña paliza de segundos. Piernas y puñetazos le golpearon al unísono hasta que soltó aquel maletín, que en un suspiro rodó vació sobre el asfalto.

Restó un suspiro para que utilizara su móvil y consiguiera hablar con la comisaria más cercana.

- Me acaban de robar seis mil euros. Si se dan prisa y cierran la salida del pueblo pueden coger a los ladrones.
- Si, no se preocupe enseguida le pongo con el sargento y se lo cuenta.

En cuestión de segundos se levantó. Limpió el polvo de sus pantalones y respiró hondo. En ese momento se acordó de la madre del empleado de la oficina o del cabrón de la inmobiliaria que le jugó la pasada. Por un momento maldijo la famosa decada de las oportunidades.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Gollum en campaña.

Deciiiididamente yo os defenderé lo sabéis nada puede ocurrir bajo mi mandato tenéis dudas yo las resuelvo queréis pan yo os lo proporciono deciiiididamente nadie puede dañar a los míos ni a mi tesoro manejo el devenir de las políticas sociales de la redistribución del suelo y busco vuestras vosotras casitas para los míos.

E.T dijo mi casa Gollum dice mis casitas camino reparto camino y me llevo la mejor parte descanso tributo y lo de todos es lo mio y de los míos lo de nadie menudo susto menudo susto la última vez dos papeletas dos papeletas y Gollum no tiene acceso a mí tesoro cuanto inútil queriendo privarme de mi anillo os jodeís por que he regresado por que manejaba el tiempo de las cosas el seductor de la avarícia y ahora sois vosotros los que quedáis fuera del circulo sin armonía fuera, fuera del círculo Ja,ja,ja mi tesoro y los niños perdidos con cara de bobos bajo el árbol de los niños extraviados.

Peter pan en la boca del lobo peter pan contra garfio "garfio busca en vano el secreto de su mano" lo decía Panero ellos no saben leer a panero ellos no conocen lo frenopático ellos no conocen nada pobre campanita pobre peter pan pobre garfio tú también caéras yo lo sé que manejo el tiempo de la cosa ya lo verás pobre garfio.  

Sol de invierno decididamente sol de invierno puedo explicarlo todo puedo sumarlo todo y el tiempo mis hijitos todos mis hijitos junto a mí pastor de sueños puedo ser pastor de sueños y con mi otra mano dibujar cuentas balances saldos desayunar con mis amigos mis queridos amiguitos todo es arable o edificable o manipulable el poder transformador de la política la moldeabilidad de las cosas.

Cuanto descanso que plácido pero el tiempo pasa pasa deprisa me buscan pero no me encuentran y los míos donde los míos otra vez las dichosas papeletas otra vez mi tesoro en el abismo en el equilibrio ¿Por qué otra vez?

Ni yo, ni mi formación, vamos a consentir que los de siempre sean las victimas de la crisis. Desde nuestra posición exigiremos a los verdaderos responsables que asuman sus responsabilidades. Una banca devoradora a más no poder, un empresariado explotador y una burbuja inmobiliaria son los verdaderos culpables de la situación y son ellos los que deben pagar tanto plato roto, tanto paro y tanta miseria. Nosotros defenderemos vuestros derechos. Nosotros, sólo nosotros somos vuestros verdaderos representantes.

martes, 14 de diciembre de 2010

En estado de alarma.

Perplejo, como un idiota ensimismado se quedó fijo frente al televisor. Por un momento no podía creerlo, el gobierno había decretado levantar el estado de alarma nacional, había decidido militarizar el espacio aéreo Total nada, a nuestro amigo la noticia le sonaba a botas militares, a pistolas desenfundadas a fanfarrias y marchas. En la cabeza se le agruparon comportamientos dictatoriales, recortes de derechos civiles, como si de un régimen totalitario se tratara.

Como no era un individuo que se conformara con interpretaciones sencillas, dejo que su máquina de análisis político corriera como un caballo desbocado. Los controladores no son el problema. Los ciudadanos secuestrados en el aeropuerto no son el problema. La anunciada privatización de los aeropuertos no es el problema. El problema es la continuidad en el poder. Nuestro protagonista razonó una vez más. Si nadie protesta, si nadie dice nada y el gobierno consigue a golpe de pistola que un colectivo trabaje por la fuerza sin espectativas laborales, sin cobrar por su trabajo, bastará la simulación de un conflicto de mayor o menor entidad para provocar el estado de excepción (ataque terrorista de Al queda, conflicto territorial con Marruecos, rebelión en penambuco, etc). Y entonces....ni elecciones municipales, ni congreso, ni comunidad europea. Nadie sacara del poder a los mandamases actuales. Nadie se atreverá a decir esta boca es mía. El plan perfecto de unos alumnos aventajados del tal Gooelbe...els. Si, joder, ese, el de los nazis.

Extrajo de la mesilla de su habitación una agenda de mano. Rápidamente seleccionó los teléfonos de los amigos más allegados. Primera llamada, la señal se prolongó durante unos segundos sin que nadie contestará al otro lado. Segunda llamada, más de lo mismo. ¿Qué sucedía? ¿Estarían sus líneas pinchadas? La adrenalina de su cuerpo se disparó por mil. Joder, aquí pasa algo gordo.

Por fin, contestaron.

- ¿Dime?
- Te cuento mi teoría.
- Tío, que estamos de puente.

Como un orador exquisito, relató punto por punto cada una de sus tesis. Moduló su voz, la doto de solemnidad, hizo un especial énfasis en cada uno de los momentos del plan y finalmente espetó a su receptor:

- ¿Qué te parece mi teoría?
- Muy conservadora.

Colgó exaltado. "Madre mía, cuanto estúpido"

lunes, 13 de diciembre de 2010

El sonido del silencio.

- Nosotros nunca nos hemos pronunciado. Ni dijimos que sí, ni que no. Solamente, no nos parecía oportuno ni el lugar, ni el momento.
- Aún así, a todas luces resulta necesario.
- Nosotros no tenemos prisa, ni ahora, ni dentro de unos años. Además hemos firmado, tenemos firmado que no es conveniente.
- Nada es para siempre. Todo el mundo puede equivocarse y corregir, corregir los errores. Lo firmado puede modificarse.
- Nosotros no vamos a hacer nada que contradiga lo firmado, para eso está. Si lo ves necesario, si realmente crees que debe hacerse, convence a lo tuyos.
- Todo puede cambiar, la dinámica económica, el bienestar de la gente y por que no, nuestra propia situación económica.
- Eso es problema tuyo.
- Obviamente, yo no hago viajes gratis.
- El interesado eres tú. Para nosotros es una apuesta que no acaba de convencernos.
- ¿Y si mi gente cambiara de opinión?.
- Entonces hablaríamos.
- Es que la llave la tenéis vosotros.
- Nosotros no poseemos  ninguna llave.
- Sabes bien que sí.
- Repito, entonces hablaríamos.
- Cuento con aliados de todo tipo.
- Tú mismo.
- Mañana saco los billetes de avión y me reuno con la gente.
- Adiós.
- Hasta pronto.

El policía retirado apagó la grabación. Extrajo el pendrive del ordenador portátil y le entregó la copia al sujeto que tenía frente a él. El individuo con cierta parsimonia introdujo el material en su maletín y lo clasificó junto a la tarjeta de memoria en la que se encontraban las fotos de la persona que no hace muchos días había salido de un domicilio inconveniente.
La información se convertía en poder. Los tiempos de la confidencialidad y el secreto de las comunicaciones parecían lejanos. Un gobierno irresponsable desde las filtraciones sobre el SITEL, de alguna forma había puesto en tela de juicio la fiabilidad de las comunicaciones. Ningún teléfono era seguro, ni siquiera el de las autoridades.Los periodistas lo llamaban: "la socialización de las alcantarillas". Los políticos la quiebra del derecho a la intimidad y la propia imagen.

Lo cierto, es que nadie dormía tranquilo y mucha gente comenzó a hablar en clave en sus conversaciones telefónicas.

jueves, 9 de diciembre de 2010

El beso del ángel

Muchos le conocen como originario del norte de la Península, otros le achacan un pasado turbio y los más unas relaciones peligrosas. Todos se equivocan, aquel hombre se forjó a si mismo. Si algo se podía destacar del personaje, su asombrosa capacidad para comprar. Como buen ganadero siempre tenía un precio justo en el que equilibrar la oferta y la demanda, siempre conseguía el punto intermedio en el que ni el comprador ni el vendedor se quedan agusto y los dos se sienten satisfechos por lo que no perdieron o por lo que estaban a punto de ganar.

Esa virtud, con el paso del tiempo se convirtió en un gran defecto. Al dedicarse a la cosa pública, encontró el gusto a no pagar por nada, a que en cada transacción su beneficio fuera mayor y lo demás: escapismo, magia barata y especulación. Algunos llegaron a acusarle de trilero. Nada importante, el poder judicial nunca encontraría la  bolita. Se embarcó en grandes operaciones en la que nadie sabía cual era el precio real, cual el especulativo y cual el físico, el tangible, el que se mostraba a la población. Aquel ganado  con el que tanto había comerciado y con el que llegó a su prospera posición. Ahora poseía una de las grandes fortunas del país y su labor como político se volvía cada vez más, más...,más pequeñita.

Su perfíl, para lo que había nacido, sin lugar a dudas donde se encontraba mejor :¿lo adivinan?, pues sí, dentro de su disfraz de señorito andaluz. Hubiera sido un buen bodeguero si hubiera empezado antes.El presumía de conocer muchos tíos pepes, de transformar en oro todo lo que tocaba, de beberse los mejores  licores. Él llegaba antes que nadie, el primero. En una cena me lo explico. Mira, Juanito, el secreto del político municipal es como la elaboración del brandy: "El beso del ángel". Me explico que el brandy en la bota (así llaman a las barricas) necesita una parte de aire para que evapore parte del alcohol, esa parte de brandy que se evapora es lo que llaman el beso del ángel. Dicen que es el manjar de los Dioses. Por eso, en cada negocio yo siempre me bebía ese licor, el más puro, el de la gestación de la cosa, cuando todo son esperanzas y el mundo toca su bolsillo con el dinero calentito. Entonces todo el mundo está dispuesto a todo, hasta que una parte de lo pactado se evapore.

Pasaron los años, discutimos. Nunca volví a hablar con el Señorito. Pero una vez me dijeron que como en las bodegas donde se elabora el brandy, la evaporación que deja el beso del ángel mancha de negro las paredes del edificio.Así, me contaron de manera extraoficial a nuestro amigo le habían salido unas manchitas negras en la piel. ¿Sería producto del beso del ángel?

viernes, 3 de diciembre de 2010

Gollum

Snif.....mi tesoro busco y rebusco yo que lo había dado todo por el municipio yo que fui lo más que hubo aquí cuando nadie creía en nadie cuando todo estaba por hacer Entonces todos creíamos en algo las palabras las proclamas después los anatemas cuando eramos los más de todo esto por que aglutinábamos sueños y los sueños controlábamos nosotros y el agua reclamada por el pueblo y las aceras reclamadas por los barrios y las manifestaciones todos representados por nosotros y el primer sueldo profesional para mí.

Snif....mi tesoro llegamos los primeros a la bolsa porque eramos modernos y los cocos comían el menú del día y nosotros los enseñábamos a comer a la carta por que fuimos los primeros jefes ingenieros economistas competían pero les dimos duro nosotros llegamos antes nacimos para mandar supimos enfrentarnos a su indolencia y su vida pequeño burguesa todos levantamos el puño para probar las exquisitas delicias de lo local No sumábamos no acentuábamos no estudiábamos pero nuestro instinto fue animal pura supervivencia y triunfamos.

Snif...que me hablas de familia si yo rompí toda mi propiedad privada he probado tanta pubertad que después no supe como tratar a una mujer he palpado tan y suave piel que me sentí como un Dios lleno de prebendas para ti y paso a paso en cada cuerpo solo rebusco aquel pasado acto último de rebelión por eso no entiendo abogados ni convenios ni el tiempo escondiendo el vehículo de mi primer pelotazo.
Snif...si hoy mando es por que he llegado a lo más bajo he sentido el vértigo de la derrota cuando el abismo me devolvía la mirada y rebote como un explorador celeste como un ángel vengador cuando sufría mi muerte política y de mis omóplatos salieron alas y comprendí la realidad yo podía transformar el devenir de la cosa.

Por eso, queridos, ahora soy un ser respetable. He regresado de una muerte segura, de un destierro en el que me sentía como los vulgares ciudadanos. Mi despacho, mis cargos de confianza, mi voto, tan necesario y útil para el equilibrio del poder. Yo calculo el precio de las cosas, soy el motor tan necesario de vuestros queridos presupuestos y el anillo, mi tesoro, vuelve a estar en el dedo del que nunca debió salir.

jueves, 2 de diciembre de 2010

La huida.

El político, la política o los dos a la vez, salieron de aquella casa. El, ella o ello no quisieron mirar hacía atrás. Aquellos encuentros cada vez dolían más en el alma, en lo más profundo de su ser. Como un equilibrista perfecto meditó lo que los suyos debían saber y lo que permanecería oculto a todos. Unos lo llaman "vicios ocultos" otros públicas virtudes " los más "aquello que nos vuelve locos". Nuestro particular personaje lo consideraba su pequeño jardín de las delicias. Aún así se sentía culpable:  ¿Sí lo descubrieran? ¿Si le grabaran en una posición comprometida?, ¿Cómo reaccionaría la opinión pública?, ¿Qué sería de su futuro como representante público?.

Envuelto entre la culpa y el placer, pensó que la vida, su vida, la vida pública, es una historia de dominadores y sumisos, de esclavos y señores. Como autoridad podía mandar, castigar, dictar leyes pero como persona se veía abocada, subyugada, destinada a volver con cierta rutina a aquella casa, a los brazos de esa bestia. No se podía llamar de otra forma aquel monstruo que con una mano destrozaba y con la otra levantaba del suelo todo deseo, toda esperanza, todos los sentidos, hasta el umbral entre la humillación y el éxtasis. De un golpe seco, como si con él, el mundo hubiera dejado de existir. 

El día se mostraba opaco y plomizo. En unos minutos probablemente llovería, el tiempo suficiente de cerrar los botones de su abrigo y utilizar su paraguas.  Las aceras se poblaban de hojas caídas. El otoño regalaba los últimos vestigios de todo su esplendor. Los árboles todavía se multiplicaban en tonos ocres, amarillos y naranjas. Por un momento aquel pueblo olía a paz.  Nuestro protagonista andaba deprisa, como si fuera una figura que escapara del marco de un cuadro impresionista. "La muerte del otoño" podría llamarse y quizás lo pintase un hijo bastardo de Cezanne, desconocido para los historiadores.

Lo cierto es que cuando dobló una esquina, no pudo intuir como un desconocido dentro de un coche aparcado, le capturaba dentro de su máquina de fotos digital. El individuo esbozó una sonrisa triunfal y puso en marcha el vehículo.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

1-12-2.010


Hoy he conocido a un político y me ha parecido maravilloso.
Comienza el fin del mundo. Por eso me he puesto a escribir. Me gusta el poder, amo el poder,concibo el poder como un juguete para humanos, como un cohete que te hace viajar hacía lo peor de uno mismo. Por eso me gusta, porque te conoces a ti mismo. El poder no existe si no lo ejerces, solo la acción es poder y por eso los poderosos están en continuo movimiento.

He conocido a tipos muy peligrosos pero los peores son los políticos. Resulta difícil desenmascararlos, quitarles el disfraz para observar su verdadero rostro. Sin embargo a veces ocurre, a veces les encuentras llorando cuando han cometido un error infantil, a veces fuman un cigarrillo junto a ti cuando ganan sus primeras elecciones locales y derrocan a sus terribles adversarios. A veces te susurran al oído entre sobrados y compasivos que han sido infieles a sus parejas y entonces ríen y ríen, por que eso forma parte del show.

Al principio sueñan, piensan que todo pueden mejorarlo, que vendrán tiempos mejores. Luego todo les sobrepasa y se ven arrastrados por un huracán que no saben controlar, su propio egoísmo. He conocido a gente muy buena pero los mejores son las bases longevas de las formaciones clásicas, los abuelos militantes que sienten su ideología. Cuando les contemplo me recuerdan una especie de amor ciego, un amor de madre hacia su líder, un dar sin esperar nada a cambio. Un defender lo indefendible por que son los suyos. Ellos si que ejercen un acto de fe, más que los católicos. Tanta ingenuidad me supera, tanta plusvalía política y tan mal aprovechada.Yo quisiera militantes fieles y obedientes en mi vida. Yo quisiera mucho esfuerzo gratuito por que al que nada espera, nada le debo. Me gustaría ser político, un gran político, para que conformarme con menos, si en mis manos está el destino de todo un pueblo, un marciano político, una alienigena democrático.

Pero para ello  debo aprender a ejercer el poder. El poder, lo primero es identificarlo. Por ejemplo si a usted le preguntaran que es el poder, que respondería. Depende del momento existencial, yo ahora sentado sobre el sofá, pienso que el poder es el sexo, la dependencia y el arte. Una visión subjetiva, verdad. Pues a mí es lo que me parece.

Me siento poderoso, cuando la respetable persona que tengo entre mis rodillas ha terminado nuestra fellatio y se dirige al lavabo. Que bellos son los políticos cuando se ponen en faena y que bien hablan cuando tienen la boca ocupada.

NOVEDADES EDITORIALES.

Pintoconfindencial se ha puesto en contacto con un grupo de escritores de Pinto y ha decidido publicar una novela digital, escrita día a día. A lo largo de las próximas fechas, intentaremos que con la mayor periodicidad posible podías seguir la nueva experiencia on line. La Dirección ha dejado a nuestros colaboradores la máxima libertad creativa, tanto temática como formal. 

Cualquier parecido con la realidad, obviamente es pura coincidencia. Los personajes, las situaciones por supuesto son ficticias. Así que por favor que nadie empiece a alucinar. Si queréis hacer comentarios dirigirlos al correo electrónico de la cabecera. De la misma forma avisamos que el contenido de los textos en muchas ocasiones es literatura para adultos, como es el caso de la primera colaboración. Por eso, rogamos se abstengan tanto los beatos, como los políticamente correctos, como la policía de las buenas costumbres y usos de acceder a la lectura de tan frívolo ejercicio literario. 

Esperando que el trabajo de nuestros artistas sea de vuestro agrado, ofrecemos la primera colaboración.